Prólogo Una de las innovaciones más populares de Internet son los canales o salas de conversación (chat channels o, convencionalmente, chats). Su carácter y naturaleza es realmente novedoso y la forma en la que han evolucionado, bajo el control de los usuarios, resulta especialmente interesante, tanto para aquel que los observa con pura y prístina curiosidad humana como para quien los descubra como un objeto válido y apasionante de investigación social. Mi caso, como representante del segundo grupo mencionado, pasa -como es de suponer- por una experiencia dentro del primero. Ser cocinero antes que fraile es el camino que muchos frailes de la antropología social y cultural contemporánea eligen para doctorarse. Lo que aquí se presenta es, precisamente, eso: unas muecas en el camino que llevan a mi tesis doctoral, a presentarse, si nada lo remedia, durante el año 2003, versando sobre corolarios e interpretaciones de cariz antropológica derivados de Internet como medio social, mucho más allá de sus vertientes técnicas o tecnológicas. Así, el cuerpo del libro que aquí se presenta es una versión corregida y aumentada de lo que fue, en septiembre de 1999, mi trabajo de investigación dentro de los cursos del doctorado en Antropología Social y Cultural de la Universitat de Barcelona. La versión de ese trabajo, una vez pasada por el tamiz de las pertinentes correcciones y revisiones, sirvió para abrir, en otoño del año 2000, la publicación online Textos de Cibersociedad [http://cibersociedad.rediris.es] -una iniciativa que pretende organizar y vertebrar la investigación que, desde las ciencias sociales, se realiza teniendo Internet y la comunicación mediada por ordenador [CMO] como objeto. El buen recibimiento, el interés y los comentarios que generó la publicación online de la primeriza versión de este ensayo han sido algunos de los motivos que me llevaron a presentarlo a la convocatoria del Premio Eusebi Colomer, al demostrarse que existe un importante déficit de textos de investigación en lengua castellana que aborden, desde las ciencias sociales, algo tan social en su realidad y consecuencias como es Internet. de modo que el texto emprendió un camino de vuelta (del escaparate digital público a, nuevamente, mi no menos digital procesador de textos) al al taller. Para la presente versión presentada al Premio de ensayo Eusebi Colomer organizado por la Fundación Epson-Ibérica, he retocado sensiblemente el texto original, añadiendo diversos fragmentos derivados de nuestra investigación durante los últimos años e introduciendo un epílogo de corte teórico-metodológico que aborda la problemática terminológica -cómo llamar o categorizar un fenómeno social que no tiene un nombre consolidado y que, precisamente por eso, tiene varios nombres con varias connotaciones a tener en cuenta. El resto del texto mantiene buena parte de su estructura y contenido original, con las correcciones derivadas de los numerosos comentarios realizados por mi director de investigación, el Doctor Manuel Delgado (Universitat de Barcelona), a quien debo páginas de agradecimientos que no me queda más remedio que reducir a esta simple mención. Del mismo modo, es imprescindible mencionar que el apoyo, la ayuda y las conversaciones con los doctores e investigadores Giovanni Alves [Universidad Estadual de Sao Paulo -UNESP], Eric Hirsh [Brunel University of London], Ignasi Terradas [Universitat de Barcelona], Ricard Faura [Universitat de Barcelona], Francisco Yus [Universidad de Alicante], Susana Narotzky [Universitat de Barcelona], Jesús Contreras [Universitat de Barcelona] y aún otros que irremediable e inexcusablemente me dejo en el tintero y que han sido cruciales para llevar a cabo este trabajo de investigación y reflexión. A nivel institucional, quiero mencionar que todo este camino se recorrió con la ayuda inestimable de una beca de investigación predoctoral concedida por la Generalitat de Catalunya, a la que debo agradecer la posibilidad de dedicarme profesionalmente a esta investigación. Por último, es una necesidad que asumo con placer subrayar mi agradecimiento a la Fundación Epson-Ibérica y a su Institut de Tecnoêtica por haber otorgado a este texto su premio de ensayo Eusebi Colomer del año 2001, haciendo posible esta publicación.